miedo-escénico

Imagen: Scott Liddell

El miedo escénico es para muchas personas un obstáculo insalvable que les impide hablar en público y comunicar su valía personal o profesional. Si tienes miedo escénico déjame decirte que no eres especial, es tan antiguo como el hombre, incluso Cicerón -considerado padre de la Oratoria- lo menciona en “El arte del bien decir”

“En vosotros suelo advertir, y en mí he experimentado muchas veces, que al empezar un discurso palidezco y empiezo a temblar”

Si eres de esas personas quizá te haya sorprendido el titular de este post, que te diga ¡Enhorabuena! Me explicaré con una breve historia.

Hace unas semanas me invitaron como ponente a hablar sobre Linkedin a un encuentro donde había Jefes y Jefas de Comunicación de universidades de toda España. Por si no has visto mi perfil, te comento que soy periodista y que uno de mis desempeños profesionales ha sido en el área de Comunicación Corporativa. Estaba entre compañeros, estaba a gusto. Jugaba “en casa”

Impartí mi conferencia sobre Linkedin para Universidades sintiéndome muy bien entre colegas, atentos, participativos y con mucho interés en lo que estaba contando. La ponencia gustó y sé que despertó interés porque también durante la cena y al día siguiente algunos asistentes me preguntaron dudas y compartimos inquietudes.

Y yo estaba enfadada conmigo misma ¿por qué? Porque había estado demasiado cómoda, relajada, desenvuelta, en otras palabras no había sentido miedo, más allá de las mariposillas que siempre tienes en el estómago.

CONFERENCIA LINKEDIN-AUGACAl no tener miedo, me relajé. Sabiendo todo lo que podía haber hecho y cómo, la cantidad de herramientas que podía haber utilizado y que dejé en la caja, mi autovaloración de mi conferencia es de 6 sobre 10 -normalita. Y, en mi caso, lo normal no es aceptable.

Unas semanas después impartí un curso en un entorno de mandos directivos e intermedios de una gran cadena hotelera. Era la primera vez que impartía ese curso,  tenía los tiempos muy restringidos y unos objetivos muy altos. Si eres formador sabrás que la primera vez que das un curso estás testando lo que funciona y lo que no. Te la juegas, vamos (o por lo menos yo que doy formaciones cada vez menos convencionales).

Antes de empezar estaba nerviosa, el corazón me latía a toda velocidad, el cuerpo en tensión y prevenido para lo que pudiera pasar. Transformé el miedo en energía caminando con decisión por la sala, alzando la voz, imprimiendo ritmo y fuerza. Empezamos a trabajar y esa energía se acabó contagiando a los alumnos, a los que doy las gracias por su esfuerzo y entusiasmo. Fantásticos.

¿Qué cambió de una formación a otra? Que en la primera no tenía miedo y en la segunda sí, pero lo transformé en activación mental, corporal y vocal.

Por eso  te digo que si tienes miedo ¡enhorabuena! Transfórmalo en energía y fuerza

oratoria training camp salón

Un escenario puede ser una pesadilla o tu mejor sueño

 

El miedo no es bueno ni malo, lo que haces con él es lo que acarrea consecuencias positivas o negativas. De ti depende gestionarlo. La clave está en utilizar tu mente y tu cuerpo para transformarlo en acción positiva, hay muchas herramientas para eso. Todo empieza por pensar “soy capaz”.

Tu cuerpo puede ser tu mejor amigo o tu peor enemigo.

Cuando hablo de miedo escénico me refiero a la inquietud que causa el no saber cómo reaccionará tu audiencia, la incertidumbre de si serás aceptado/a, el corazón  se acelerado, lasa manos tiemblan y el cuerpo se pone en guardia.  No me refiero a la manifestación más extrema y negativa del miedo como es el pánico escénico, entendiéndolo como descontrol total o parálisis absoluta.

Sólo quería compartir contigo esta historia, sin más pretensiones. También las comparto con mis alumnos de Oratoria, al igual que las herramientas “de transformación” que te he comentado.

Me encantaría que me contaras qué haces tú en estos casos ¿También tienes miedo escénico?