Como veréis no mantuve la constancia de escribir todos los días para dejar registrado qué hice, pensé y cómo vivir un confinamiento que se prolongó hasta junio. Estuve grabando, editando y creando. 🙂

La decisión la tomé tras escuchar a un alumno, médico, director de hospital, que me comentó un estudio científico que advertía que tendríamos que convivir con el virus hasta 2022.

Y sobre ese escenario me puse a trabajar. Cambiar las clases presenciales y las aulas con mesas y sillas por formación online a través de un ordenador y una webcam.

Escucha al mercado y nunca te faltará trabajo.

Cuando todo el mundo nos volcamos en el teletrabajo, videoreuniones, webinar, etc. me di cuenta de que hay una gran ignorancia acerca de toooodo lo que comunicamos sin querer a través de la cámara: el fondo que tenemos, el encuadre desde el cual hablamos, la falta o exceso de luz, …, aspectos que restan valor a un profesional porque la cámara es implacable y lo registra absolutamente todo.

Es posible dar una imagen cercana y profesional a la vez teniendo en cuenta aspectos muy básicos. Y dejé de escribir en el blog a diario porque estaba ocupada grabando el Curso online «Cómo hablar en videoreuniones, webinar y videoblog».

Y un mini curso GRATUITO para PERDER EL MIEDO A LA CÁMARA que puedes encontrar en este enlace. Aquí tienes el primer video.

M0-L1 LOS JUICIOS from COMUNICA TU VALOR on Vimeo.

Un aspecto positivo es que ratifiqué la versatilidad del Método Oratoria Training Camp porque resultó muy fácil de aplicar y adaptar al entorno online. Igual de fuerte. Igual de flexible. Igual de eficaz. Lo probé y corroboré con un grupo «Betatester» (así se llaman los «conejillos de indias» que prueban por primera vez un sistema en internet).

Se autodenominaron «Comunicadores audaces sin fronteras» y la transformación en aquellos que aplicaron el Método ha sido absolutamente asombrosa. ¡Gracias por confiar!

Readaptar un modelo de negocio de formación presencial a online requiere mucha atención y perseverancia. Y en ello seguimos.

Gracias por estar ahí.