Comienzo aquí y ahora mi propia “estantería de los retos” en este año que acabamos de comenzar.  Me he propuesto un auténtico reto: SER EXCEPCIONAL en Técnicas Comunicación de Alto Impacto. Con los riesgos que ello comporta.

Es más, mi objetivo es que mis clientes y alumnos también busquen la excelencia y, obviamente, también lo comuniquen.

Lo que no se comunica, simplemente no existe

Y en este camino personalmente veo tres pasos: ser normal, ser diferente y ser excepcional.

vida-excepcional

Día a día construimos esa historia

PASO 1- SER NORMAL

Lo “normal” no se valora. El mercado está lleno de personas y empresas normales y corrientes que no comunican su buen hacer o lo hacen exactamente igual que los demás y se mezclan en el montón. Apenas se diferencian de otros y venden productos o servicios muy loables, de buena calidad, con una buena atención al cliente y una buena presentación en la mayoría de los casos. De otra manera, no serían “normales” serían nefastos si fallaran en producto, atención o presentación.

Como en esa famosa frase atribuída a Margaret Tatcher

“Si tu oportunidad es hacer lo mismo que los demás, simplemente NO es una oportunidad”.

ser-comunicar-diferente

Lo diferente llama la atención

PASO 2 -SER DIFERENTE

Lo diferente llama la atención y puede gustar o no. Pero sobresale entre sus competidores. El hecho de diferenciarse supone también emprender un sendero distinto, hacer las cosas de manera distinta y buscar resultados distintos. Y por supuesto, comunicar de manera diferente, un tanto más atrevida.  Enfocar es el primer paso para salir de la normalidad. Tomar una decisión, tomar un camino propio e inventar nuevas soluciones para los problemas de siempre.

Y tomar una decisión implica ilimitadas renuncias

PASO 3- SER EXCEPCIONAL

Lo excepcional tiene la ventaja de que si gusta es mucho más apreciado, más valorado y el precio que se paga por ello es más elevado. Normalmente sucede cuando las personas perciben un gran valor añadido en ese producto o servicio porque les ayuda a mejorar sus vidas. Pero comporta un gran riesgo: pasar de normal diferente a “raro”. Y eso no lo valora ni lo compra nadie.

Abandonar la normalidad entraña un gran riesgo, con la consiguiente pérdida de mercado, dinero y energía.

Ser diferente no requiere gran esfuerzo, basta con hacer algo distinto. Ser excepcional sí porque requiere mucho foco, concentración, trabajo y constancia para mantenerse en el camino.Y si eres excepcional debes saber comunicarlo. Y eso es lo difícil: mantener una disciplina, unos objetivos, unas pautas y comunicar conscientemente tu excelencia.

Además, ¿no te ha pasado que en cuanto tomas una decisión el Universo se empeña en mostrarte caminos alternativos muy apetecibles?

Especializarse: el reto

El camino de la excelencia en mi caso está ligado a la especialización en Comunicación y Oratoria. Ser excepcional en algo implica ser el mejor o la mejor, con el esfuerzo y trabajo que ello conlleva. Y no se puede ser el mejor en varias cosas a la vez.

Mi especialización de cara a este año se centrará en estudiar, entrenar y seguir enseñando técnicas de comunicación de alto impacto, principalmente para formadores y ponentes ,quienes:

  • ya son, se sienten diferentes y necesitan comunicarlo al mercado
  • no se conforman con lo que tienen
  • quieren probarse a sí mismos
  • no saben comunicar el gran valor que ofrecen al mercado
  • quieren superar sus miedos (a hablar en público en este caso)
  • intuyen habilidades latentes que luchan por ser escuchadas
  • quieren gritar al mundo que son los mejores en su especialidad

Y entre esas técnicas a entrenar, probar, verificar y modelar en nuevos entrenamientos de Oratoria Training Camp se encuentran temas apasionantes como la bioenergética, lenguaje del cuerpo, escenografía, creación de personajes, técnica Alexander para Artes Escénicas, impostación de la voz…

Todo un reto por delante que asumo haciéndolo público y te doy las gracias a ti por leerlo.

¿Quieres compartir cuál es tu reto para 2016? Si lo haces público, ya no habrá vuelta atrás.