Tengo el mejor trabajo del mundo: ayudar a las personas a comunicar lo que piensan, saben y opinan de manera apropiada con el fin de crear un mundo más rico y diverso. Esa es la motivación que me mueve cada día a realizar formaciones en Oratoria y Comunicación para profesionales, políticos, directivos, empresarios, autónomos, adolescentes y quien así lo requiera.

Estamos en un mundo cada vez más homogeneizado en el que se pierden multitud de matices y la riqueza que da la variedad de opiniones, gustos, culturas, etcétera. Es un mundo donde las grandes compañías tecnológicas están limitando el lenguaje que utilizamos (si queremos posicionar nuestra página en Google hay que echar un vistazo al planificador de palabras clave para ver cuáles serán mis temas para escribir, mis palabras clave, etc). Se empobrece la cultura a la que tenemos acceso desde el momento en que el gobierno la abandona, maltrata con un IVA de artículos de lujo y la oferta cultural está controlada por editoriales y gigantes como Amazon (si tienes un Kindle, ya sabes de lo que hablo). Por otro lado, los medios de comunicación propician imágenes de éxito asociadas a aspectos materiales, formas de hablar ofensivas, agresividad, banalidad, mediocridad,….o silencio.

Vivimos y propiciamos un mundo donde el que tiene una opinión diferente muchas veces no se atreve a decirla porque prevé una reacción agresiva o el rechazo de la comunidad.

Por eso tengo el mejor trabajo del mundo. Porque ayudo a las personas a expresarse desde su esencia, su identidad, sus opiniones y sus pensamientos, rompiendo ese pensamiento único establecido de manera tácita.

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Super poderes de Comunicación

Mucho más que Oratoria

Tengo el privilegio de impartir cursos de oratoria para profesores de Universidad que, ávidos de transmitir más que conocimientos, quieren dejar legado en sus alumnos pero no saben cómo. Ayudarles a captar su atención y a perdurar en su recuerdo, provocando emociones, propiciando experiencias. Formar profesores es muy gratificante porque ejercen de multiplicadores en esta tarea de ayudar a los demás a comunicarse.

Tengo la suerte de impartir formaciones de Oratoria para presentación de proyectos en un colegio, un instituto y una universidad a alumnos que han trabajado un tema y deben defenderlo ante un tribunal. Como la vida misma, toda tu preparación académica o profesional no te sirve para nada si en tu entrevista de trabajo o en la presentación de tu proyecto emprendedor no sabes qué decir ni cómo.

Tengo el honor de formar en Oratoria a políticos en activo, tanto en gobierno como en la oposición, para llevarles una nueva forma de contar la vida, de presentar proyectos e ir más allá de los insultos, las descalificaciones y el “y tú más”. La posibilidad de que aprendan a comunicarse para volver a ilusionar a los ciudadanos y recuperar la confianza perdida.

Tengo el placer de formar en Comunicación Persuasiva a profesionales, empresarios, autónomos y directivos que buscan contar al mercado y al mundo lo que hacen , lo bien que lo hacen y el valor de sus proyectos. De ese modo, se les percibe más valiosos y se aprecian en una economía cada vez más competitiva.

 

Más Comunicación, menos silencio, menos gritos.

Pienso en un mundo donde las personas no tienen miedo a comunicar aquello piensan, sienten y opinan, un mundo donde la crítica es constructiva, un mundo asertivo donde se defienden las propias opiniones sin ofender al otro, un mundo donde la discrepancia sea habitual y bien recibida porque nos aporta y enriquece.

Pensemos en los casos de acoso escolar que tanto nos impactan. ¿Sería diferente si se enseñara asertividad en las escuelas? Inteligencia Emocional, Oratoria, habilidades personales para la vida.

Esa es mi visión y por eso creo que tengo el mejor trabajo del mundo. Es mucho más que Comunicar o formar en técnicas de Oratoria: es hacer que los individuos se den cuenta de las habilidades innatas que llevan dentro, de sus capacidades mentales, vocales y de expresión corporal para desarrollar su propia individualidad.

Aportar pensamientos, sensaciones y los colores de voces diferentes.

Fuente: elianatardio.com

Gracias por aprender

Doy las gracias desde aquí a todas las instituciones, profesionales, clientes y alumnos que me permiten desarrollar mi trabajo como formadora en Oratoria.

Hay una escena que me conmueve profundamente en la película “El médico” (más que recomendable). Maestro y discípulo están esperando ser ejecutados y el discípulo le dice:

  • “Gracias, maestro, por todo lo que me has enseñado”

Y el maestro responde

  • “Gracias a ti por aprenderlo”

 

Gracias a todos mis alumnos por la entrega, el entusiasmo y el interés que muestran por aprender y por llevar a sus vidas esas herramientas que le permiten comunicarse mejor con el mundo. Gracias

Y gracias a ti por leerme.

¿Tú también tienes el mejor trabajo del mundo? Cuéntame porqué.