Domingo, 22 de marzo. Los vecinos ponen música a la hora del aperitivo y me animo a hacer un poco de ejercicio con ella y de paso desfogarme un rato. Aunque el día está un poco gris, se agradece la luz natural.

Como soy amante de la música de los 80 y eso es lo que están poniendo, poco a poco me voy emocionando y subiendo el nivel y acabo dando saltos en mi balcón. Total, iba a hacer un poco de ejercicio en el salón, pues lo hago «al aire libre».

Como tengo un saco de vergüenza pero debo haberlo dejado por alguna parte, simplemente me dejo llevar por la música, acudiendo una vez más a la sabiduría que tiene nuestro cuerpo para calmar nuestra mente.

Sucede que un vecino me graba. Pasa el vídeo al grupo de wassap de la urba, «¿y esa quién es?» . La loca del balcón a partir de ahora.

Y si no, juzgar por vosotros mismos.

De hecho, bailar y cantar es algo que os recomiendo encarecidamente durante esta cuarentena. La mente está continuamente llevándonos al pasado para lamentar lo que perdimos y al futuro para ponernos alerta sobre la incertidumbre que