Jueves, 26 marzo. La imperiosa necesidad de material sanitario, mascarillas, batas, guantes, respiradores y dispositivos para las Unidades de Cuidados Intensivos (UCIs) provoca la transformación de muchos sectores productivos y escenarios.

IFEMA reconvertida en hospital. La Unidad Militar de Emergencias ha transformado en menos de diez días los pabellones del recinto ferial madrileño en un hospital con de 1.300 camas y unidades UCIs.

Así lo explica el director médico del Hospital de IFEMA, Antonio Zapatero:

El estadio Santiago Bernabéu reconvertido en centro logístico para almacenar y distribuir el material sanitario para toda España. El objetivo es que «se convierta en un gran centro de recogida de donaciones de material para que los sanitarios españoles puedan hacer frente a la pandemia de coronavirus».

Fuente; RTVE

Fabricación de respiradores. Ingenieros de toda España se unen para fabricar respiradores para las UCIs con impresoras 3D. La iniciativas surgió en el grupo de Telegram «Coronavirus Makers» para aportar su granito de arena y desarrollar un tipo de respirador de bajo coste y de fabricación rápida. Están compartiendo su proyecto con personas y entidades que cuentan con impresoras en 3D para que los materialicen y los pongan a disposición de los hospitales en diferentes localidad españolas. En este enlace tienes la noticia publicada por Europa Press.

Fabricación de mascarillas y material sanitario en toda España. Una iniciativa de las aparadoras del calzado de Elche al inicio de la crisis ha sido imitada a gran escala en todo el territorio nacional. Desde fabricantes de sofás, que cuentan con tela impermeable pero transpirable -la idónea para las mascarillas-, manteros de Barcelona, sastres fabricando ropa para los sanitarios,…

Foto: Juan Membrive. El País

Cuando veo todas estas noticias pienso en la capacidad que tenemos los humanos para adaptarnos a las situaciones nuevas, reconvertir actividades económicas y poner todo a un país de acuerdo para construir y proporcionar material de urgencia en una situación de emergencia.

Y no puedo evitar pensar que también durante la I y la II Guerra Mundial la industria se reconvirtió para fabricar armas y balas. Afortunadamente, ahora un país entero se ha volcado en fabricar material para nuestros soldados de primera línea: médicos, personal sanitario y fuerzas de seguridad.