Martes, 24 de marzo. Hoy mi hijo cumple 13 años. Ya no es un niño, de hecho, es una persona muy madura y responsable. Me planteo cómo celebrar el cumpleaños de una manera divertida y lo más normalizada posible porque me parecería muy triste que soplara las velas solamente con nosotros dos al lado, que ya nos ve todos los días.

Así que convoco una reunión de zoom para la familia, primos, tíos, abuelos para que nos veamos las caras y le podamos cantar cumpleaños feliz todos juntos. Tras los lógicos problemas de conexión por parte de los menos habituados a la tecnología -«nena, ¿cómo va esto?», «os veo pero no os oigo», «holaaaaaaa» (a grito pelao por el teléfono fijo viendo la pantalla en el ordenador)- la mayoría conseguimos conectarnos y vernos las caras. Situaciones divertidas que siempre nos acercan a los demás.

Es un guirigay porque hay momentos en que todos nos quedamos en silencio, todos hablamos a la vez y los peques le sacan enseguida partido a la videollamada asomando a la pantalla a sus muñecos y conversando con toda normalidad. Es increíble la capacidad de adaptación de los niños.

Todo cumpleaños que se precie tiene: invitados estupendos, refrescos, buen humor, tarta, velas y canción de cumpleaños. Y así fue. Solo que online.

Y este es el resultado.

Otras celebraciones.

En mi urba unos días después le cantamos todos cumpleaños feliz a «Ana» (ya la felicitaré en persona cuando salgamos) y también es muy emocionante.

La policía local de Alcobendas está poniendo la canción de cumpleaños a los niños, famosos retransmiten su celebración casera de cumpleaños por las redes y también puedes escuchar otras formas de celebración en este podcast divertido de Francotirarock.

Felicidades desde aquí a todas las personas que cumpláis años estos días de #yomequedoencasa. Y QUE CUMPLAS MUCHOS MÁS.