Mi hijo de 8 años tiene la habitación atestada de juguetes, imagino que como otros muchos niños de su edad. Tras la llegada de Papá Noel y los Reyes Magos, los juegos, libros, cerámicas, pinturas, pelotas y trastos varios se amontonan en las estanterías de su habitación dispuestas tal y como él ha querido.

Él es responsable de ordenar su habitación. El elige dónde guarda sus pertenencias y cómo las clasifica, siguiendo una lógica aplastante desde su punto de vista de niño pero difícil de entender para un adulto.

Y en ese maremagnum de juguetes hay una estantería prácticamente vacía.

¿Sabéis para qué se ha reservado ese espacio?

diplomas y retos

Deja espacio para tus retos

Para sus diplomas, medallas y reconocimientos varios.

Mi reacción inicial como madre que ve cómo los trastos se desparraman por doquier alrededor de  una estantería vacía fue la de intentar hacerle comprender que podía aprovechar  mejor ese espacio y su respuesta me dejó sin palabras

“Ese hueco lo reservo para todos los diplomas, trofeos y medallas que voy a ganar. Ahora tengo pocas pero ganaré más”.

Y la estantería poco a poco se ha ido ocupando de diplomas y medallas por participar en pruebas deportivas, en marionetas, fiestas de la urbanización, etc.  Y si no nadie le da diplomas, él mismo se los inventa como un reto personal. Por ejemplo, ha creado un libro de pesca con la foto de su primer pez y espacio para poner muchas fotos más de los que pescará en el futuro.

Sabe lo que quiere y ha guardado espacio para ello. Aunque aún no lo tenga, se enfocará en conseguirlo.

Hasta aquí la historia. Y ahora…¿qué hacer con este aprendizaje?

¿Qué quieres conseguir para tu estantería en 2016?

¿Hay hueco suficiente?