Por Marisa Picó.- Durante todo el fin de semana he estado siguiendo la cobertura informativa y en redes sociales del nacimiento del volcán en El Hierro y me ha llamado poderosamente la atención el control de la información por parte del gobierno canario.

En la mañana del sábado, las personas que se encontraban en la isla observaban los cambios en la mancha sobre el mar, que aumentaba, había humo sobre la superficie, indicios más que inquietantes de que algo estaba pasando. Y lo contaban en twitter en tiempo real. Se preguntaban ¿qué pasa y qué puede pasar? pero faltaba información. Las fuentes de información desde el mediodía del sábado hasta las cinco de la tarde eran los testigos presenciales y las fuentes no oficiales, algunas de ellas de carácter científico como la página de facebook Actualidad Volcánica de Canarias (AVCAN)que ha hecho un gran trabajo.

 

El silencio es el peor enemigo de una institución oficial en una crisis de este tipo. Cuando acontece un suceso, las personas buscamos explicaciones, de donde sea, somos así, periodistas incluidos. Y cuando no hay fuentes oficiales, se acude a otras aunque no sean tan fiables generando rumores, intranquilidad y sensación de abandono a los ciudadanos. ¿Dónde están los expertos, los políticos, el gobierno? ¿De campaña mientras un volcán humea en tu territorio? Peligrosa reflexión.

¿En qué momento el Cabildo comenzó a controlar la situación? En cuanto colgó el video del helicóptero sobrevolando la zona en los hastags donde los internautas ya estaban conversando #ElHierro y #ElHierroenvivo. Se retuiteó durante varias jornadas y se evitó que se siguiera especulando. Finalmente, la rueda de prensa con un experto vulcanólogo-muy didáctico- que explicaba la situación tranquilizó a la población porque ya sabían lo que se podía esperar.


Reitero lo que muchas veces como periodista he dicho en organismos oficiales: tu enemigo no son los medios de comunicación ni ahora las redes sociales: es el silencio. Toma la iniciativa, controla los temas de conversación con información honesta, poca pero buena, y evitarás muchos disgustos.

Me consta que no es una situación fácil, ahora tienen que lidiar con los testimonios de las personas desalojadas en La Restinga pero me parece un buen ejemplo de comunicación institucional ante una crisis.  Y otros muchos deberían tomar buena nota.

Y, por cierto, me parece lamentable la cobertura informativa de algunas televisiones nacionales que ponían imágenes de erupciones volcánicas para ilustrar la noticia sin avisar que eran imágenes de archivo.